INTROEstado de ánimo, es una pequeña muestra de animación que utiliza el Internet como soporte natural y de aquella que no fue concebida desde la red, pero que se mueve en ella sin dificultades. Esta muestra es una colaboración entre El Pochote Cinceclub y Hecho en Oaxaca, pues, de alguna manera, Estado de ánimo puede entenderse como continuación o extensión, mejor dicho, de Zoopraxis, ciclo del mes de junio, que El Pochote dedicara al cine de animación. Estado de ánimo está sostenido por dos columnas: Galería, compuesta por animaciones de creadores cercanos a Oaxaca, y, Enlaces, formada por una lista de sitios que utilizan o exhiben imágenes animadas en distintos formatos, soportes y con distintas intenciones, conceptuales y/o utilitarias. Ambas listas, la de vínculos y la de ceradores, continúan escribiéndose. Comenzar a escribir y seleccionar enlaces, significó navegar en páginas que, en su mayoría, son plataformas complejas, “universos en sí mismos” que ameritan explorarse y detenerse hasta en los aparentes vacíos de su estructura. hechoenoaxaca.org |
ESTADO DE ÁNIMO
El movimiento es un efecto óptico, un estado de percepción, una lectura del mundo.
Parece que todo transcurre y parpadea, la presencia video y los dispositivos pantalla expandidos por doquier se han vuelto casi imperceptibles por exceso.
Animación, nombre alquímico, función mutante que activa los objetos pasivos con su soplo divino. Son los juegos ópticos, formas animadas a partir de la concatenación de imágenes regulares y la repetición, los antecedentes directos del cine, el ojo de la tormenta audiovisual que nos amenaza, fascina y desorienta. Hoy los nuevos hábitos de consumo, minimizados en pantallas portátiles de computadoras, agendas y teléfonos; los transgénicos tecnológicos, multifuncionales que nos rodean. Nuestra percepción esta adecuada a estos pequeños dispositivos luminosos. Miradas selectivas, buscando estímulos inmediatos, leyendo fragmentos dentro de los fragmentos, asistiendo a múltiples eventos en paralelos hemisferios cerebrales.
La animación en la computadora abre posibilidades inmensas pero también ofrece herramientas para poner en juego intuiciones arcaicas, arqueología de la imagen en movimiento con procesador dual y banda ancha. El algoritmo low tech, high concept o la estética de los 8 bits y la descompresión mental. El Internet esta lleno de ejercicios motrices producidos en flash o gifs animados palpitando como botones de acceso en una página porno. Sin embargo, estos utensilios son también en potencia, soportes para obras más ambiciosas como mecanismo pero de banda estrecha y cacofónica función reptil multiplicada al infinito, obligadas a repetirse hasta el limite de la energía o el colapso de la red; pululando en el archivo global como postales kinéticas sin remitente ni destino. Algo recuerdan a esas nostálgicas imágenes lenticulares impresas en tarjetas, que tanto fascinaron en recientes eras geológicas. Procesos visuales para la tevevisión de alta in/definición.
También es el punto límite de la fantasía collage, las vanguardias llevadas a la formula in/agotable del foto chop o el after, cumpliendo con la curva evolutiva fatal hasta morderse la cola. La promesa del megapixel y la paleta de 265 colores, el Internet, laboratorio inagotable y páramo total a la vez, todo junto y en el mismo lugar, se mueve sin parar en operaciones alternas de on y off, abierto y cerrado, ceros y unos y unos más.
Fugaces y provocadoras, imágenes que punzan palpitan y se tropiezan frente a nosotros sin el menor pudor.
Estados de animo, des animación hechaenoaxaca.org y otras latitudes mentales.
Bruno Varela.
